Los Derechos Humanos en Mèxico
Los Derechos Humanos en el México de Hoy
La reforma constitucional de 2011 en materia de
derechos humanos es potencialmente el cambio más importante en el marco
jurídico mexicano en décadas (Milenio, 2015). Por otra parte, es innegable la crisis social
por la cual atraviesa el Estado mexicano, y que amenaza en convertirse en una
crisis de estado. En este aspecto, los puntos neurálgicos del Estado, a mi
punto de vista presentan las siguientes problemáticas y circunstancias
particulares:
1). Seguridad pública y derechos humanos
Los grupos de autodefensa parecen ser una respuesta de la sociedad, ante la negligencia y abuso, pero ellos mismos ahora ponen a prueba la voluntad del Estado para cumplir con sus obligaciones en materia de seguridad y derechos humanos. El desafío para el Estado mexicano, es reconstruir el tejido social y forjar instituciones en las que pueda confiar la población y que no cometan violaciones de derechos humanos. Una cuestión, es afirmar que los derechos humanos se respetan en el marco de la política de seguridad pública, y otra es asegurar que realmente hay mecanismos creíbles de rendición de cuentas capaces de detectar y mantener estos estándares, incluyendo la prevención y la sanción de cualquier abuso cometido por grupos de autodefensa. Hasta el momento, no hay evidencia de que el gobierno esté preparado para garantizar que sea así y que se ponga un alto a las prácticas relacionadas con el gobierno anterior. En otros estados, como Veracruz, Tamaulipas, Coahuila, Chihuahua y Guerrero, donde la violencia, la inseguridad y las violaciones a derechos humanos son una amenaza diaria para la población local, reciben poca atención de parte de las autoridades responsables o de los medios de comunicación. Los grupos de autodefensa parecen ser una respuesta de la sociedad, ante la negligencia y abuso, pero ellos mismos ahora ponen a prueba la voluntad del Estado para cumplir con sus obligaciones en materia de seguridad y derechos humanos. El desafío para el Estado mexicano, es reconstruir el tejido social y forjar instituciones en las que pueda confiar la población y que no cometan violaciones de derechos humanos. Una cuestión, es afirmar que los derechos humanos se respetan en el marco de la política de seguridad pública, y otra es asegurar que realmente hay mecanismos creíbles de rendición de cuentas capaces de detectar y mantener estos estándares, incluyendo la prevención y la sanción de cualquier abuso cometido por grupos de autodefensa. Hasta el momento, no hay evidencia de que el gobierno esté preparado para garantizar que sea así y que se ponga un alto a las prácticas relacionadas con el gobierno anterior. En otros estados, como Veracruz, Tamaulipas, Coahuila, Chihuahua y Guerrero, donde la violencia, la inseguridad y las violaciones a derechos humanos son una amenaza diaria para la población local, reciben poca atención de parte de las autoridades responsables o de los medios de comunicación.
2). Desapariciones, tortura y
malos tratos
A cinco años, de que el gobierno hiciera pública la existencia de más de 26.000 personas reportadas como desaparecidas o no localizadas durante la administración pasada, las autoridades aún deben publicar una lista depurada con los casos de aquellas personas que todavía son víctimas de privación de la libertad por parte de bandas criminales o de desapariciones forzadas en las que funcionarios públicos están implicados. La prometida base de datos, a escala nacional, de personas desaparecidas sigue sin operar. La Unidad Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Procuraduría General de la República (PGR) aún debe publicar los resultados de sus actividades o demostrar que es capaz de intervenir efectivamente en favor de los familiares de las personas desaparecidas, quienes han solicitado su ayuda dada la omisión o complicidad de otras autoridades. La nueva Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas aún debe dejar claro cómo mejorará la atención a las víctimas y cómo asegurará el respeto a sus derechos. Ha habido poco avance en la localización de víctimas de desaparición y en la rendición de cuentas por parte de los responsables. (Villanueva, 2017).
El sistema de justicia penal sigue siendo la fuente de muchos de los problemas de derechos humanos en México. Las detenciones arbitrarias, la fabricación de acusaciones penales y la violación del derecho al debido proceso y a un juicio justo siguen siendo rutinarias y muy pocas veces conocidas y reparadas. El arraigo, que permite la detención de los sospechosos por largos periodos para realizar investigaciones, continúa favoreciendo los abusos y socava el control judicial. Al respecto, se han ignorado en repetidas ocasiones las recomendaciones de mecanismos internacionales de derechos humanos para abolir la figura del arraigo. Se prevé que la reforma de justicia penal, iniciada en 2008, pero adoptada en sólo un puñado de estados de cara al plazo de 2018, mejorará los derechos de las víctimas y de los acusados y producirá mejores decisiones judiciales. Sin embargo, en estados que han incorporado dichas reformas, como Chihuahua, las declaraciones obtenidas bajo tortura continúan siendo admitidas, subvirtiendo las protecciones a los derechos humanos que el nuevo sistema procesal debería salvaguardar. El Código Único de Procedimientos Penales, aprobado por el Congreso para la jurisdicción penal federal y estatal, debe evitar esta situación y asegurar que la evidencia obtenida de manera ilegal, como las declaraciones extraídas bajo tortura, no será admitida como evidencia, y que se respetarán las demás garantías del debido proceso. Debe también asegurar el fin de la impunidad para los funcionarios públicos implicados en violaciones de derechos humanos.
4). Justicia Militar
Miembros del ejército y de la marina continúan estando implicados en
graves violaciones de derechos humanos, como la tortura, las ejecuciones
extrajudiciales y las desapariciones forzadas; en días pasados, en el la Ciudad
de Mexico, miembros de un batallón, secuestrando empresarios y pidiendo
rescate. Las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de
conformidad con las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que
obligan al Estado Mexicano a excluir los crímenes de derechos humanos de la
jurisdicción militar, son un paso decisivo para el acceso a la justicia de
víctimas y sus familiares. Amnistía Internacional recibe con agrado la reciente
decisión del Senado para remover la reserva al artículo de la Convención Interamericana
sobre Desaparición Forzada de Personas que prohíbe la aplicación de la
jurisdicción militar en casos de desaparición forzada. También reconoce que las
autoridades militares están declinando competencias judiciales en algunos casos
en favor del sistema de justicia civil.
5). Migrantes irregulares
En 2016, las autoridades migratorias detuvieron a
82,269 migrantes y deportaron a 75,704 de ellos, la gran mayoría de Guatemala,
Honduras y El Salvador. Muchas más fueron las personas que intentaron cruzar
hacia los Estados Unidos. En México, muchas personas migrantes continúan
sufriendo abusos a manos de la policía y otras son víctimas de secuestros,
trata, abuso sexual y homicidio por parte de las bandas criminales que a menudo
operan en colusión con las autoridades locales. Las reformas en materia
migratoria que han fortalecido algunos derechos de los migrantes,
particularmente el derecho a la protección y el acceso a la justicia, no se han
implementado adecuadamente. La Estrategia Integral para Combatir el Secuestro
de Migrantes no ha traído ante la justicia a las bandas criminales y a los
funcionarios que acechan a las personas migrantes. Las autoridades estatales
ignoran en gran medida la desesperación de los migrantes irregulares, mientras
que las autoridades federales consideran cada vez más los flujos migratorios
como un tema de seguridad nacional, en lugar de garantizar el respeto de los
derechos humanos de los migrantes en tránsito.
6). Personas defensoras de
derechos humanos y periodistas
Las personas defensoras de derechos humanos y
periodistas se enfrentan a ataques, amenazas,
intimidación, secuestro y ejecuciones en represalia por su legítima y valiosa
labor. Aquéllos detrás de los ataques casi nunca son llevados ante la justicia.
No obstante, muchos de los más de 100 defensores y periodistas en riesgo que
han solicitado su protección no han recibido una respuesta oportuna y efectiva,
creando frustración, inseguridad y desilusión.
A pesar de las declaraciones positivas del gobierno
sobre su funcionamiento efectivo, en realidad está muy lejos de operar
plenamente, pues carece de personal calificado, recursos y apoyo político de
alto nivel necesarios para asegurar que las autoridades de todos los niveles
implementen las medidas de protección.
La impunidad de la que disfrutan los responsables
de estos ataques debido a la ineficacia en las investigaciones, la mayoría
conducidas por autoridades estatales con supuestos vínculos a estas
violaciones, promueve la tolerancia a estos ataques.
El Mecanismo debería ser solamente una parte de una
estrategia integral para abordar la violencia contra periodistas y personas
defensoras de derechos humanos. El gobierno federal no ha respondido
convincentemente al clima de hostilidad que viven defensores y periodistas en
varios estados.
7) Derechos humanos de las
mujeres
A pesar de las medidas de apoyo a los derechos de las mujeres, la igualdad de género es una meta aún lejana. La violencia y la discriminación violan los derechos humanos de mujeres y niñas y comprometen severamente su salud y derechos sexuales y reproductivos.
La violencia de género sigue penetrando las vidas
de mujeres y niñas en todo México. La impunidad de tal violencia, incluyendo el
abuso sexual y el feminicidio, es generalizada. Las leyes federales y locales
promulgadas desde 2016, para mejorar los procesos de investigación y prevención
de la violencia son ampliamente ineficaces o no se han aplicado, dejando a las
mujeres y a las niñas en un riesgo constante. Además, la evaluación y la
modificación de la legislación no han ocurrido y prevalecen las deficiencias en
el tratamiento efectivo de los casos. Las autoridades del Poder Ejecutivo de la Federación y de los estados han bloqueado de manera consistente los esfuerzos
de las organizaciones de derechos humanos para declarar la alerta de género, un
mecanismo que se ha establecido en la legislación para asegurar la intervención
y coordinación a nivel federal con el fin de tomar medidas que aborden la
generalización de la violencia de género en regiones específicas. Las reformas
recientes a los procedimientos no consideran las dificultades que subyacen en
el reconocimiento de los altos niveles de violencia de género y la adopción de
acciones por parte de las autoridades. (CIDH, 2015).
Fuentes de
Información:
1). Firmas, Los Retos de México en Materia de
Derechos Humanos, Milenio, 2015, consultado: 29 de Enero del 2021, disponible: http://www.milenio.com/firmas/derechos_humanos/retos-Mexico-materia-derechos-humanos_18_518528221.html
2). Villanueva, Ruth, Manual para investigar y
documentaciones eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles,
inhumanas o degradantes, Protocolo de Estambul, CNDH, México, (2017:45:48), consultado: 29 de Enero del 2021, disponible: http://www.milenio.com/firmas/derechos_humanos/retos-Mexico-materia-derechos-humanos_18_518528221.html
3). Situación de los Derechos humanos en México,
Comisión Interamericana de Derechos Humanos, (2015:31:226), consultado: 29 de Enero
del 2021, disponible: http://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/Mexico2016-es.pdf
4). Imagenes, derechos reservados en Buscador Bing y pixabay.com



Hola José Luis, excelente actividad. Me parece que agregar un poco de color le daría vida y dinamismo. Agregaste imágenes y las fuentes de información. Felicidades.
ResponderBorrar